Hubo una vez, una ciclovía

Hace unos cinco años, los habitantes de la margen sur de Río Grande, contaban con una ciclovía. Se trataba de un sendero de cemento que unía la rotonda del barrio AGP –en la avenida Perito Moreno- y su otro extremo estaba ubicado frente al actual polideportivo del barrio Austral, en Tolhuin y Wonska.

Cuando comenzó el loteo de “La Oveja Negra”, la ciclo-vía, empezó a desaparecer. Primero, rota por partes. Luego, se intercalaron espacios cada vez más grandes entre escombro y tierra, y la querida y segura cinta de cemento, salvoconducto de peatones y ciclistas, se fue yendo despacito,   hasta quedar solo mojones distantes de asfalto y la memoria genética del camino. Finalmente, desapareció del plano físico. “Caminito que el tiempo ha borrado”.

Su lugar lo ocupa hoy la letra de aquel tango, pues, de la vereda que corría -paralela y más alta que la calle- solo quedan hoy, charco y polvo. Suelas gastadas, pies de barro. Pedales volando contra el viento.  Todos esquivando el tráfico por una banquina sin luces ni calle. Terrón de olvido sin semáforos. Al fondo del camino, guirnaldas de colores iluminan el agua bajo el puente. El sendero es memoria. Se resiste a morir y, el habitante, que desanda la distancia a pulmón y sangre, se larga al peligro que mezcla oscuridad y barro, en un coctel mortal de soledad y olvido.

Allí están, la mujer y el hombre. Pies cansados, frío y charcos. Bocinazos que interpelan la pobreza. Del lado sur del puente, se alza una rotonda. Babilónico jardín, árbol navideño.  Y el hombre de a pié, sigue a pié, esquivando autos, barro y sombras.

El contraste es, un ojo ciego que registra; denuncia y se sumerge al fondo de escritorios, mostradores y de archivos. Allí termina, olvidado, junto al hombre. Su destino ahora es el pasado.  Un cero a la izquierda, la misma autonomía del desgarro. Había una vez una ciclovía que -vaya paradoja- se la llevó el camino.


 

 

Comentarios

Relacionadas

Después de 30 años volvió a estudiar y se recibió de Ingeniero a los 56

Con inmensa alegría, Jorge Mele alzó en mano su Diploma de Ingeniero Industrial durante el Primer Acto de colación de grado de la Universidad, el pasado 7 de junio.

Ampliar

“Mis alumnos son el reflejo de su familia”

Uno de los temas de debate durante el correr de estos días fue la decisión de la escuela EPEIM de informar a las familias sobre el cambio de identidad de una profesora del nivel primario. Ana Victoria Baez, como así consta en su nuevo DNI habló en entrevista con Prensa Fueguina.

Ampliar

“Caminar las calles de Río Grande, es caminar las calles de toda mi vida”

Los espacios geográficos van mutando, se van reconvirtiendo, la contribución de las construcciones sociales aporta una significación importante en la conformación del territorio. De la mano de la docente Sara Pindek recorremos un poco de la primera infancia, la adolescencia y el mundo adulto en Río Grande.

Ampliar

Enrique Schoua: "La tierra es del que la ocupa y trabaja"

Don Enrique, es un hombre reconocido en la ciudad de Río Grande por su trayectoria y militancia política pero fundamentalmente por la gran experiencia dentro de las plantas fabriles. Hoy nos ayuda a construir un poco de ese gran legado en esta historia sobre la conformación de la ciudad.

Ampliar