No todos paran el 6 de abril

Así sucede, por ejemplo, en las escuelas públicas de gestión privada. La media de la sociedad desconoce estos pormenores de la educación que sufren los maestros. Para ilustrarnos en el asunto fuimos a visitar a un docente que da clases en privadas y en públicas.

Hay un miedo muy grande en las privadas nos cuenta nuestro entrevistado, nadie se adhiere al paro en las privadas porque el miedo está naturalizado. Las escuelas públicas de gestión privada cobran una cuota que ronda los $ 5.000 por alumno, lo que multiplicado por una matrícula de mil estudiantes da un número en pesos de 5.000.000. Lo que no se sabe, es que los sueldos de los docentes los paga el Estado.

Los derechos de los trabajadores –maestros- de la educación pública de gestión privada, son los mismos que los de la educación pública propiamente dicha; es decir, el derecho a pedir artículo 14F o el derecho a sindicalizar la institución son constitucionales.

Sin embargo, a la hora de pedir un artículo o adherirse a una medida de fuerza, los maestros temen ser apartados de estas instituciones. A todas luces, el trasfondo es fundamentalmente económico, sobre todo cuando se ponen en la balanza cuestiones que no son de dominio público: por un lado, el desconocimiento -de los padres que pagan la cuota- sobre quienes realmente pagan los sueldos docentes –El estado-, por otro, que estos sueldos son más bajos que en las escuelas públicas y, por último, que la baja de requisitos en estas instituciones, se hace muy frecuente a la hora de cubrir las horas cátedra sin importar que quien desempeñe el cargo -esté o no- formado para tal fin.

En este contexto, desconocido por la población, los beneficiados no son claramente los alumnos sino, estas empresas que bajo el nombre de “escuelas públicas de gestión privada”, se hacen cargo por medio de onerosas cuotas de la educación primaria y secundaria en general.

Nadie -al menos en democracia- puede obligar a un docente a parar, pero si se fundamenta con datos, se multiplica la voz, y se invita a una reflexión y unidad en la lucha colectiva por los derechos de los trabajadores, se puede inclinar esta balanza que a fuerza de miedo siempre inclina el fiel para el mismo lado; el del poder económico.

 


 

 

Comentarios

Relacionadas

“Caminar las calles de Río Grande, es caminar las calles de toda mi vida”

Los espacios geográficos van mutando, se van reconvirtiendo, la contribución de las construcciones sociales aporta una significación importante en la conformación del territorio. De la mano de la docente Sara Pindek recorremos un poco de la primera infancia, la adolescencia y el mundo adulto en Río Grande.

Ampliar

Enrique Schoua: "La tierra es del que la ocupa y trabaja"

Don Enrique, es un hombre reconocido en la ciudad de Río Grande por su trayectoria y militancia política pero fundamentalmente por la gran experiencia dentro de las plantas fabriles. Hoy nos ayuda a construir un poco de ese gran legado en esta historia sobre la conformación de la ciudad.

Ampliar

"Río Grande, fue la oportunidad de ser mi mejor versión"

Nacer en un cuerpo no aceptado, no querido es mirarse al espejo y no verse, no reconocerse como uno en verdad se siente. En esto de andar las calles de Río Grande, la vida nos encontró con Valentina Báez quien desde pequeña se suma a los “VyQ” de la ciudad, con una historia a cuestas digna de ser escrita y contada.

Ampliar

“Con su granito de arena ellos podían ayudar”

El único colegio secundario que hoy se encuentra en la llamada zona Margen Sur de Río Grande hace años lleva adelante su tradicional torneo solidario, un proyecto vivencial que involucra a muchos adolescentes, acompañados por los docentes Cesar Gómez y Gustavo Ruiz. A principios del 2018 fue declarado de Interés Municipal y Prensa Fueguina se acercó para conocer un poco más.

Ampliar