Llegar a la última luz que vio el ARA General Belgrano

Nilo Navas es uno de los 768 sobrevivientes del ataque al Crucero General Belgrano, con toda la carga emocional que conlleva, en el año 2016 toma las riendas a bordo de un velero y decide volver 35 años después.

Radicado hoy en la ciudad de Bahía Blanca, Provincia de Buenos Aires accede con mucha cordialidad a una entrevista telefónica con Prensa Fueguina.

Sobre su historia en la intervención de la guerra por Malvinas siendo un joven de 19 años recuerda “Fui combatiente del Crucero General Belgrano, habíamos zarpado desde Puerto Belgrano con la flota a nosotros nos hundieron el 2 de marzo de 1982, íbamos a hacer el desembarco en el Estrecho de San Carlos, en la madrugada del 1 al 2 de mayo pero el 2 de ese mismo mes, nos hundieron”

Históricamente se sabe que el buque se encontraba en mantenimiento antes de zarpar, con una dotación reducida a no más de cuatrocientos hombres, sin embargo por órdenes del Comando de Flota de Mar se solicitó adelantar la reparación para zarpar hacia las Isla de los Estados entre el 4 y 5 de abril, con 1091 hombres a bordo.

Recordemos que el hundimiento del ARA General Belgrano se produjo el domingo 2 de mayo de 1982, a consecuencia del ataque del submarino nuclear británico HMS Conqueror por orden de la Primera Ministra Inglesa Margaret Thatcher. Causando la muerte de 323 soldados argentinos.

25 años después de aquel brutal episodio en el año 2017 toma la decisión de  liderar  la expedición en el velero Galileo en el cual viajo por 30 días en el mar con la finalidad de homenajear a las víctimas que dejaron su vida en el Belgrano.

Sobre la adquisición del transporte expresó “Este barco es el ultimo barco argentino que entró a Malvinas, entre el año 2007 o 2008, los dueños anteriores fueron a Malvinas es decir que la bandera que tenemos nosotros a bordo fue la última bandera Argentina que flameó en suelo de las Islas, en el año 2013 lo compro siendo el Presidente de la Fundación Malvinas Argentinas y lo incluyo dentro de la fundación es decir que es un barco escuela y armamos el proyecto de navegaciones patagónicas, Atlántico Sur. La primera navegación importante que hicimos fue hasta Puerto Deseado y Puerto Madryn, comenzando a navegar por la costa patagónica”.

El año pasado Navas incursiona en el armado del proyecto para poder llegar a la Isla de los Estados, ya que significativamente es un lugar que le genera mucha resignificación histórica, apuntando “Esta cargada de historias de Malvinas, es el lugar en donde nosotros desde el Crucero Belgrano, formamos el grupo de tareas rumbo hacia el Estrecho de San Carlos entre el 28 y el 30 de abril de 1982. Es el lugar donde nos detecta el Submarino Conqueror y es el lugar que lleva los nombres de los 323 héroes del Crucero Belgrano, entonces para mi, era muy importante volver a ese lugar, hacer la ruta del ARA General Belgrano en la guerra de Malvinas que nos quedó marcado en el plotter de nuestro GPS”.

El proyecto consistía en llegar al Faro del Fin del Mundo, “Fue la última luz que vimos nosotros el 30 de abril del 82 antes de poner proa hacia en estrecho. Era un sueño llegar a ese lugar, lo hicimos, llegamos, caminamos por la turba, caminamos más o menos 500 metros, hasta que llegamos al faro y ahí pusimos una placa en inglés y español que dice “Las Islas Malvinas, fueron, son y serán argentinas, Honor y Gloria a los Héroes de Malvinas. Fundación Malvinas Argentinas Velero Galileo Navegación”, después nos fuimos hasta Puerto Cook donde le hicimos un homenaje al Comandante Luis Piedrabuena, luego nos fuimos a Puerto Parry y después quisimos ir a Ushuaia ya que fue el último puerto que tocó el crucero antes de ir a la guerra, entonces para mí era muy importante llegar a Ushuaia, cuando llegamos allí, cargamos la virgen de Malvinas para traerla a Bahia Blanca, previo a esto, nos fuimos al sudeste de las Islas de los Estados, al norte de la Antártida y ahí hicimos un homenaje en el mar en la zona del hundimiento del crucero General Belgrano”

El trayecto de viaje demandó de 30 días navegando, más de 5000 kilómetros con una tripulación de ida de 6 personas y vuelta 4, ya que por situaciones personales dos debieron volver antes vía aérea.

Sobre la finalidad del viaje “El viaje fue netamente cultural e histórico, nosotros ahora este año íbamos a inaugurar la biblioteca en el Faro del Fin del Mundo, titulada Héroes de Malvinas 1982, con la virgen de Malvinas que llevábamos a Ushuaia para entronizarla, pero la desaparición del ARA San Juan, hizo que reprogramáramos todo el viaje, el barco en este momento se encuentra en Bahía Blanca, estamos haciendo navegaciones culturales en la localidad y el años próximo si nos vamos al faro, inauguramos la biblioteca, hacemos una misa antártica, después nos vamos a Ushuaia”

El barco hoy es una biblioteca flotante, toda la temática es patagónica, va a quedarse todo un año en la ciudad capitalina y al año siguiente visitará la Base Esperanza de la Antártida. “Siempre con nuestra bandera honrando a nuestro héroes que dieron la vida por la patria”

Sobre las sensaciones personas en este último viaje resaltó “Yo en aquel entonces tenía 19 años y ya estamos próximos a cumplir 36 años de la fecha histórica, el escenario es absolutamente distinto por supuesto, yo en aquel entonces era militar, Cabo Primero, cargaba expectativas, cargado de emoción, aquel 2 de abril del 82 donde el Comandante del Crucero Belgrano, nos formó a todos en el muelle y nos dijo que se había ejecutado con éxito la operación Rosario en horas de la madrugada y que teníamos que preparar el barco para zarpar los más rápido posible, todos nosotros cargados de expectativas, nerviosismo, el entusiasmo propio de los 19 años, yo en ese momento estaba estudiando, hoy soy profesor de Economía y en ese entonces estaba estudiando  así que continúe un par de días mas y después ya tuve que dejar porque marchamos a la guerra. Entonces, volver tantos años después, volver a andar el camino era un objetivo netamente histórico, yo lo que necesitaba era volver a recorrer esas aguas, esos lugares y me encontré con cosas que habíamos transitado tantos años atrás con la diferencia que en aquel entonces era una mole de acero, de 182 metros y ahora lo hacíamos en un velerito de 11.50 metros, con una enorme diferencia, pero la emoción fue muy grande y fue mucho mayor aun, cuando yo pude desembarcar, caminar por esa tierra, por esa turba, por esas rocas, además yo tenía todo identificado, los accidentes costeros de los caídos en el Belgrano y yo me había anotado en el mapa los accidentes costeros puntuales que quería detectar, no sé, de pronto alzar la vista y ver Cabo Juan Carlos Hoyos, Galeano, entre otros eso fue muy impactante. Una cosa es verlo en un papel, en la carta de navegación y otra cosa es verlo ahí, delante tuyo, entonces para mí fue muy lindo y me quedé con ganas, por eso tenemos pendiente la segunda parte, la de inaugurar la biblioteca, que se convierte en una de las mas australes del mundo, por lo que armamos un reglamento de la biblioteca en 10 idiomas, cargado de historia”.

“Lo hacemos por nuestra soberanía y por los chicos que no pudieron volver, es lo menos que podemos hacer y entre todos hacer algo. Cada esfuerzo en pos de la memoria cuenta, más allá de la política de turno, acá lo que vale es lo que se hizo”,

¿Cuál sería el legado para el futuro?

“Yo creo que en primera instancia quedó claro que las guerras no conducen a nada, esto hay que trasladarlo a las vías diplomáticas, a través del diálogo. Si bien durante los últimos años se viene negociando, con un país que no está dispuesto a negociar nada, yo creo que nuestro gobierno lo que tiene que tratar de hacer es continuar negociando, dialogando, y algún día llegar a un entendimiento”.

“Si bien hay una realidad que es que vivimos en un sistema netamente capitalista y los gobiernos se subordinan por intereses económicos. Nosotros vamos por el afecto como ex combatientes pero un presidente o un ministro va por otros intereses que son políticos, estratégicos y económicos. Pero debemos negociar la soberanía, nosotros lo que pedimos y exigimos al gobierno es que no se abandonen las negociaciones, sin ir al choque, sin enfrentamiento bélico pero no abandonar la negociación en la mesa de las Naciones Unidas, de forma permanente, tranquila pero firme. Exigir al gobierno que siga el reclamo. Nuestro tiempo lamentablemente es limitado y no creo que lleguemos a ver nuestra bandera flameando pero a lo mejor sí nuestros hijos, o nuestros nietos puedan llegar a tener ese legado” finalizó.


 

 

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